Mi Experiencia en CAREMÍ

Por: Rebeca del Castillo  - 20 Mayo, 2107

Siempre he sido de la creencia que Dios abre los caminos y de paso, pone a uno en ellos…
Llegué a CAREMÍ - Centro de Capacitación Profesional de la Mujer en el otoño del 2016, después de acariciar, por varios años, el sueño de entrar a una escuela de cocina.
A decir verdad- sí miro hacia atrás- mi primer contacto con CAREMÍ no comenzó ahí, comenzó mucho antes, cuando dentro de ese sueño de ir a una escuela de cocina, visite varios lugares buscando el que más se podía ajustar a lo que deseaba. Así es que comencemos la historia por ahí….
Recuerdo cuando llegué a CAREMÍ, por primera vez, una calurosa mañana, preguntando acerca de sus programas de cocina. Me recibieron afablemente y me atendió una señora, que al día de hoy, pienso que fue Olga, la directora, quien me dio todos los detalles.
¿Qué recuerdo de ese momento?.... el orden del lugar, la tranquilidad, la temperatura adecuada que se sentía… En ese momento me fui informada, incentivada a llamar en la fecha que la afable señora me señaló.
Lamentablemente, después de ese día, mi vida se complicó con un quebranto de mi madre, que me hizo dedicarle todo mi tiempo libre.
Cuando mi madre partió a los brazos del Señor todos mis sueños volvieron a mí y en ese momento, coincidencialmente, recibí, vía internet, un anuncio de apertura de un ciclo de clases en CAREMÍ. Sin pensarlo dos veces, llamé y me enrolé.
Esperé ese primer día de clase como una niña espera un día de Reyes. Fue un día de introducción. Ahí conocí a mis nuevas compañeras de la ruta culinaria y a mis profesoras: Alejandra Brunet y Nelly Castillo. Salí de esa clase llena de alegría.
En mi segunda clase “cogimos candela, en esos fogones, que se acabó”, aprendíamos sobre caldos…, aunque recuerdo haberle escrito a un grupo de amigas, cuando salí de la clase: “nunca me he sentido más contenta de haber aguantado tanto calor”… Ese día se creó el chat que nos uniría, a todas, en unas vivencias hermosas.
Hicimos Ciclo Básico (Cocina I), Taller de Sushi, Taller de Navidad y luego Cocina II. Al final de esta última yo no quería que la magia terminara, por lo que nos inventamos el “Club de Cocina CAREMÍ” para vernos una vez al mes y seguir cocinando juntas. Así, para mí, se fue desarrollando la historia…

¿Qué más puedo decir de mi experiencia en CAREMÍ?... Bueno, debo decir que, aparte de aprender las técnicas básicas y avanzadas de cocina y muchas nuevas recetas, encontré un hogar más.
Encontré un lugar donde no sólo se fomenta la enseñanza en el área de la cocina, la repostería, el tejer, el coser, también se fomenta la amistad , el trabajo en equipo, el paso de los conocimientos a otros , la capacitación de personas que hacen, de esa capacitación, su modo vivendi.
Encontré alegría, nuevas historias de vidas, calor humano, compromiso de parte de los profesores y un trato lleno de cariño de parte de los residentes de la casa.
El tiempo ha pasado y seguimos juntas. Y en este tiempo, hemos sido guiadas por nuestra profesora Alejandra, a ver artículos de cocina, un sábado en la mañana, que se han convertido en paseos inolvidables. Nos hemos reunido en casas de amigas para cocinar. Hemos sido motivadas a participar en
concursos de cocina, también.
Puedo decir que nuestras vidas se han ido entretejiendo, de una forma tal, que hoy me siento muy orgullosa y afortunada de decir:” ¡Yo soy un producto de CAREMÍ. ¡Yo soy parte de CAREMÍ”!!!!!

Recomiendo a todas las personas que deseen trabajar pero no saben qué hacer tomar uno de estos cursos que son muy prácticos y fáciles. Esta institución es un éxito pues logra capacitar a las personas para que puedan trabajar de forma honrada,  ya sea para una empresa o desde su hogar. 
Caremi me ha ayudado a ser más creativa al momento de preparar algún plato. Me ayudó a ver la cocina no como una obligación  sino como un entretenimiento en donde puede participar toda mi familia.     
Saludos,                                                  Perla Villar 

Perla Villar - Ex alumna